La ciencia ficción como nueva religión
James Herrick, autor del libro ‘Mitologías científicas: Cómo la Ciencia y la Ciencia Ficción Forjan Nuevas Creencias Religiosas’ Scientific Mythologies: How Science and Science Fiction Forge New Religious Beliefs, cree que una de las principales razones de que se estén forjando nuevas creencias es por el rol pasivo que han adoptado las religiones frente a una fuerza avasalladora a la que le han restado importancia por mucho tiempo.
“Debajo de nuestras narices circulan fascinantes nuevos mitos, provenientes de creadores de películas taquilleras y libros que figuran en la lista de best-sellers." Herrick cita también a Ron Hubbard, el nefasto personaje que creó un sistema de creencias (la Cienciología) a partir de sus mediocres escritos de ciencia ficción. Y aunque las creencias cienciológicas son disparatadas incluso para un fanático de la ciencia ficción, lo cierto es que la secta hoy cuenta con millones de adeptos alrededor del mundo, entre ellos el famoso actor Tom Cruise. Este autor reconoce que "...los mitos tecno-espirituales no atraen la atención de millones solamente por tener historias apasionantes y efectos especiales increíbles.", afirma. "También provee a los buscadores espirituales respuestas a las eternas preguntas acerca de nuestra naturaleza y lugar en el cosmos y sobre nuestro futuro." Herrick incluso remarca que, al no ser una doctrina, ni una ideología, los que se sienten atraídos hacia "la espiritualidad de la ciencia ficción" pueden formar su sistema de creencias personales, tomando un poco de aquí, otro de allá y otro de más acá, según sus intereses y conveniencias... obtienen sus respuestas y un prueba de trascendencia sin la responsabilidad moral o el alto costo interpersonal del compromiso con la iglesia..." ¿Cómo reaccionará la Iglesia ante esta realidad? ¿Decidirá cerrarse y tachar de ´prohibido´ y ´pecaminoso´ todo lo relacionado a la ciencia ficción? ¿O se armará de valor e información contundente para acercar al Dios verdadero a los apasionados de este arte? En el mercado de las ideas y la espiritualidad barata, ciertamente hay espacio para la gran Verdad de Jesucristo, si tan sólo se crean los puentes necesarios entre una y otra filosofía. Sólo basta mostrarse paciente, interesado realmente en las personas y ser sabio en las respuestas... toda una generación hoy confundida por mitos ‘extraterrícolas’ podría ser redimida con esta sencilla pero amorosa fórmula.


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