Muere Donna Summer, reina del disc music e hija pródiga
Un cáncer acabó con su vida. Su familia la recuerda como una mujer de fe y el periodista José de Segovia describe su experiencia espiritual "como la del hijo pródigo".
Donna Summer falleció este jueves tras una batalla con el cáncer. Summer, de 63 años de edad, ha sido conocida como la reina de la música disco, un género que tuvo su apogeo en la década de 1970. Estaba casada con Bruce Sudano, productor y cantante, y tenía tres hijas y cuatro nietos.
La familia de Donna Summer emitió un comunicado anunciando el fallecimiento, describiéndola como “una mujer con muchos dones, pero el más grande ha sido su fe”. Y agregaba que “mientras lloramos su muerte, celebramos en paz su extraordinaria vida y su perenne legado. Las palabras realmente no pueden expresar lo mucho que apreciamos sus oraciones y su amor por nuestra familia en este delicado momento”.
Summer residía en Englewood, Florida, con su marido, Bruce Sudano. Su dilatada carrera musical está salpicada de éxitos, entre ellos cinco premios Grammy, y un legado de canciones que se han ido postergando a lo largo del tiempo en versiones de otros artistas.
El periodista José de Segovia, que tuvo el privilegio de entrevistarla a principios de los 80, cuenta a Protestante Digital que su historia personal, del éxito terrenal a la pérdida de sentido y su posterior conversión al cristianismo, es un modelo similar al del hijo pródigo bíblico.
“Como muchos músicos de la época –cuenta José de Segovia- Summer viene de la iglesia” viviendo la tensión lógica entre la fiebre del sábado noche y una herencia de educación cristiana dominical”. LaDonna da un paso definitivo para su carrera cuando abandonó su hogar en Boston para recalar en Nueva York. Con sólo 18 años consiguió un pequeño papel en un espectáculo de Broadway, que posteriormente le permitió ir de gira por Europa.
La experiencia que cambió la vida de Summer fue su encuentro personal con Jesús. “Fue uno de los momentos en los que tuvo conciencia de Dios y de su voluntad de forma clara – explica José de Segovia -. Se dio cuenta que Dios quería que se dedicara a él de una forma clara, que se entregara. Entonces tuvo un regreso a aquello que dice que había conocido a los 19 años. Lo describía como la experiencia del hijo pródigo. Fue una reconversión”.
Aunque Donna Summer nunca destacó por grabar canciones gospel, a lo largo de su carrera dejó excelentes interpretaciones de un género en el que se crió. Entre ellas se encuentra una emotiva “Riding Through The Storm”, clásico de Yolanda Adams, que cantó en 2009 poco después de perder a su madre y su hermana. Antes de cantar, Summer expresa “algo importante que me enseñó mi madre: no importa lo que hagas, no importa donde vayas, siempre tendrás un amigo en Jesús. Por eso, aun cuando estás paralizado por dentro, clama a Él”.


Publicar tu comentario