BUENAS NUEVAS : Portal de Noticias Cristianas en español e ingles: Tras cadena de oración en la mina chilena San José, un mensaje `Gracias a Dios estamos bien´ Tras cadena de oración en la mina chilena San José, un mensaje `Gracias a Dios estamos bien´ ================================================================================ Clarín/MundoCristiano/ProtestanteDigital on 03/09/2010 12:56:00 Cadenas diarias de oración y un improvisado culto evangélico celebrado en medio de las desérticas dunas de Copiapó a mediados de agosto, en las laderas de la mina San José (Chile), donde se encuentran atrapados 33 mineros desde principios de mes. El hecho es que los 33 mineros están vivos “gracias a Dios” dice una inesperada misiva suya, aunque permanecen atrapados en el interior de la mina. La comunidad cristiana de todo Chile, y especialmente de la zona se siente extremadamente sensible a la tragedia. Tanto que de las ciudades cercanas muchos se decidieron a salir a la calle con sus instrumentos musicales a cuestas, para pedirle a Dios con oraciones y cánticos que ayudase a los trabajadores. “Somos ochenta personas que recibimos el llamado del Señor para orar por los hombres atrapados, venimos de La Serena, Coquimbo, Vallenar y Copiapó. Todos de diferentes iglesias cristianas, pero unidos por la fe para llevarle esperanza a las familias de los mineros”, cuenta el pastor de la iglesia Metodista Pentecostal, Rafael General. Eduardo, uno de los trabajadores que apoyaba las labores de perforación, quien desoyó las órdenes oficiales de mantener silencio y bajó tropezando por una zanja para traer una noticia increíble desde la boca del túnel. “Un papel”, alcanzó a susurrar. “Todos bien en el refugio”, tartamudeó. “Nos vamos a jugar todo por ellos”, dijo, y su cuerpo quedó atrapado por los empujones de las mujeres desesperadas, y sus palabras cubiertas por los aullidos de júbilo. “Lo dijo el minero, el minero no te va a mentir”, repetía María Segovia ante los incrédulos periodistas que esperaban la versión oficial de las seis de la tarde. Las familias volvían a creer en un final feliz para el derrumbe en la cuestionada mina San José, que ya había sufrido otros accidentes e incluso había sido clausurada.