BUENAS NUEVAS : Portal de Noticias Cristianas en español e ingles: La Bendición de La Biblia La Bendición de La Biblia ================================================================================ decontreras on 03/08/2010 11:56:00 Los hombres sabios de todos los tiempos han afirmado en prosa, poesía, y de múltiples otras manera, que nadie se puede considerar realmente culto si no ha leído la Biblia, y que nadie que sepa la Biblia, se puede considerar ignorante. Todas las religiones antiguas y modernas tienen un libro que consideran sagrado y su regla de fe y conducta. El libro sagrado de los cristianos, y su final e infalible autoridad en asuntos de fe y doctrina, es la Biblia, la Palabra de Dios, revelada e inspirada por el Espíritu Santo, y cuyo mensaje espiritual, todos los cristianos salvos por la gracia de Jesucristo, pueden entender por la iluminación que el Espíritu Santo da a todos sus hijos, siervos, ministros, e instrumentos útiles y fieles. La Biblia tiene como mensaje central, la salvación integral (en espíritu, alma y cuerpo), del ser humano; y su personaje central, es Jesucristo el único y más que suficiente Salvador para todo aquel que prudente y sabiamente, decide creer en Él, y aceptarlo, recibirlo y confesarlo como su Salvador y Señor. La Biblia ha permanecido íntegra y vigente a pesar de sus múltiples y aferrados enemigos, y después de miles de años de feroces intentos por destruirla, desvirtuarla y desmentirla. Todo el que se ha atrevido a luchar contra ella, ha perecido frustrado y vencido, mientras que la Biblia permanece inconmovible. ¡Qué bendición tan grande es ser cristianos! Pues sólo los cristianos pueden fundamentar sus creencias sólidamente, en la infalible Palabra de Dios conservada en el libro reconocido como el libro de los libros, y el más grande que jamás haya existido en la literatura mundial. La Biblia nos revela la mente de Dios, su perfecta voluntad para nuestra vida presente y eterna; la triste condición y condenación del humano pecador y no redimido por la gracia de Jesucristo, quien es el único camino y provisión de Dios para ser salvo y feliz. Sus doctrinas son santas, seguras para todos, y válidas universalmente; sus historias y enseñanzas son todas verdaderas y sus profecías siempre se han cumplido al pié de la letra. Nos informa sobre el futuro glorioso de los que aceptan la salvación gratuita que por los méritos de Jesucristo, Dios ofrece a todos; y la espantosa suerte que en los indecibles tormentos del infierno, seguirán todos los que imprudente y neciamente la rechazan. Así, la Biblia es la única guía salvadora para nuestra vida terrenal, y el único firme y poderoso apoyo, consuelo, y remedio para nuestras necesidades presentes y futuras. En ella hasta el más humilde de los hijos de Dios encuentra justificación y propósito para su existencia, y el maravilloso plan que Dios para el resto de su vida; y contra de las mentiras, ataques y dardos de fuego del enemigo de nuestras almas, que es el diablo, es el único argumento indiscutible, y la única arma confiable, correctamente llamada La Espada de Dios. Sólo el que la usa diestramente, puede vivir sin incertidumbres, confiado y en victoria, aun en medio de las peores tribulaciones y problemas. Por eso, la recomendación divina es que con el fin de vivir una vida abundante, la Biblia debe llenar nuestra memoria, gobernar nuestro corazón, y guiar como lámpara en lugar oscuro, nuestros pies por la senda segura. La Biblia es el único alimento espiritual que verdaderamente da sabiduría y ofrece una vida exitosa. Nos conviene leerla lenta y frecuentemente, y siempre pidiéndole en oración a su Autor divino, el único Dios verdadero, que nos ilumine, aumente nuestra fe y nos muestre la bendita enseñanza que diariamente tiene para nuestra vida. Hay que obedecerla y ponerla por obra para vivir como Dios manda, y así recibir la preciosa misericordia que Dios ofrece a millares a los que le aman y guardan sus mandamientos. El salmista afirma que la Biblia es perfecta, capaz de convertir el alma; y fiel, capaz de hacer sabio al sencillo; recta y que alegra el corazón; y pura, que alumbra los ojos. Su precepto y mandamiento es limpio y permanece para siempre; y los juicios de Dios son verdaderos, y todos justos. Las palabras de Dios contenidas en la Biblia, son deseables más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que la miel, y la que destila del panal. El hijo, siervo, ministro, e instrumento fiel de Dios, es felizmente amonestado con ellas; y en guardarlas hay grande galardón. En la Biblia aprendemos que la mayor responsabilidad y misión del salvo es evangelizar, discipular a los creyentes, y ayudar a los menesterosos, y que la bendición más grande del humano, es presentarse ante Dios aprobado, como siervo que no tiene de qué avergonzarse. Nos ha sido dada en vida, y en el día final, nos juzgará justamente ante Dios.