Japoneses en extinción
Los japoneses son una especie en peligro de extinción de acuerdo con las Naciones Unidas. Todos los días hay treinta japoneses menos en el mundo por lo que a finales de este año habrá 200,000 menos y para el año 2050, Japón habrá perdido casi un cuarto de su población.Tal es el legado de un país tan aferrado al materialismo y a la cultura de la muerte.
Japón tiene un valor incalculable como un laboratorio demográfico, pues es prácticamente un sistema cerrado cuya emigración e inmigración son casi nulas. Su población 99% étnicamente homogénea, nos da una rara visión de lo que depara el futuro para el mundo entero.
El problema es simple: las mujeres japonesas prácticamente han dejado de tener bebés.
La Tasa Global de Fecundidad (TGF), es el número de hijos que cada mujer debe tener para que una nación obtenga una población estable. Para un país avanzado como Japón, debe ser 2,1 hijos por mujer. Sin embargo, esta población fue la primera en el mundo en sumergirse por debajo de la fecundidad de reemplazo desde 1960, y ha seguido cayendo. Ahora se encuentra en un asombroso 1,1 hijos por mujer (la mitad del requerido para el reemplazo), y seguirá disminuyendo a 0,6 hijos por mujer en 2050.
Cuando las mujeres dejan de tener bebés, el resultado es inevitable y la población nacional apenas levanta para luego disminuir. En Japón alcanzó un máximo de 126,5 millones desde hace dos años, y ahora están en un millón menos. Esta tendencia se acelerará hasta que la nación esté perdiendo un millón de personas al año.
Una disminución de población nativa no es en sí mismo un problema crítico si el flujo constante de inmigrantes ayuda a reemplazar a grupos de menor edad que no se están reponiendo, como actualmente es el caso en Singapur. Sin embargo, Japón ha sido siempre muy reacio en permitir que extranjeros vivan dentro de sus fronteras, haciéndoles casi imposible la vida para vivir y trabajar allí. Menos del 1% de los extranjeros que desean vivir en Japón aprobaron los rigurosos y obligatorios exámenes de idiomas.
Las cifras:
1. El número de niños menores de 15 años ha disminuido durante treinta años consecutivos, del 24% al 13%. Japón tiene ahora menos hijos que hace un siglo, en gran parte se debe a los cuarenta millones de abortos que ha sufrido desde que se legalizó la práctica amparada en la Ley de Protección Eugénica de 1949. Debido a la fuerte presión gubernamental para que las mujeres formen parte de la fuerza laboral en respuesta a la crisis económica, el 70% de las mujeres solteras japonesas dicen que no quieren casarse, pues para ellas son "primero los negocios" y ven el tener un hijo como una decisión para terminar con su carrera.
2. El número de personas mayores de 65 años ha incrementado del 5% en 1952 al 23% a la fecha, y se prevé que aumente a 43% en 2050. Japón es actualmente la nación más anciana del mundo, con una media de edad de 45 años, y este porcentaje aumentará a los 60 años para 2050.
3. La combinación de una disminución de la población joven y una creciente población anciana, inevitablemente tendrá profundas implicaciones económicas:
-Cada vez menos trabajadores apoyarán a los jubilados. En 1950, había diez trabajadores japoneses que apoyaban a cada persona jubilada. Actualmente sólo 2.5 trabajadores apoyan a cada jubilado, en comparación con Chinacuya relación es 8:1. En 2050, cada trabajador japonés tendrá que sostener una persona jubilada, la más baja relación de trabajadoresque apoyen a jubilados en el mundo.
La pirámide invertida de la población japonesa (más ancianos que jóvenes) también significa mucho más de pensiones y gasto sanitario. Los ‘baby boomers’ se jubilarán pronto, y para el 2025, el 70% del gasto público será consumido por el servicio de la deuda y el gasto en seguridad social.En el otro extremo del espectro, menos jóvenes significa que hay menos trabajadores, menos impuestos derivados de sus ingresos para el gobierno. Más gasto y menos ingreso fiscal significa un aumento en la deuda pública.
Desde 1995, el gobierno japonés ha intentado todo para conseguir que las mujeres tengan más hijos, incluyendo en gran medida el aumento de beneficios de cuidado infantil, sin ningún resultado. En 2006, el "Año del Perro", dijo el ex primer ministro, Junichiro Koizumi, que "los perros producen un montón de cachorros y, cuando lo hacen, los dolores del parto son fáciles." El gobierno aún paga por la llamada "speeddating”. Pero una vez que las personas se hacen adictas a las cosas y se les ha dicho desde hace décadas que los bebés son una carga que interfiere con sus deseos y sus necesidades y que son ‘malos’ para el medio ambiente, esa nación está condenada al fracaso. Ninguna nación en la historia se ha recuperado de una tasa global de fecundidad tan baja.
¿Qué aprendemos del desastre japonés actual?
Así como Japón es un sistema cerrado, igual lo es el mundo; así como la población de Japón se estabilizó y comenzó a sumergirse, así pasará en el mundo y muy pronto. Esto dará lugar a enormes consecuencias económicas y sufrimiento humano en una escala nunca antes conocida, sin embargo, el cártel del control de la población continua con el aborto, la esterilización y la anticoncepción en los pueblos del mundo, tan rápidamente como le es posible. La Tasa Mundial de Fecundidad de reemplazo mínima, llegará en sólo dos años, la población alcanzará su punto máximo en sólo tres décadas y luego comenzará a disminuir.
¡La hora de acabar con los programas de control de la población y promover las familias numerosas es hoy!

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